Toxina Botulínica y Ácido Hialurónico

Toxina Botulínica y Ácido Hialurónico

Junio 24, 2019 Cirugía Estética 0

El ácido hialurónico se encuentra de forma natural y permanente en la piel. Se encarga de mantener la piel hidratada, siendo su principal función la de retener el líquido, rellenando la dermis desde dentro. Sin embargo, con el paso de los años disminuye su concentración, y van apareciendo las arrugas. Para evitar este efecto pueden aplicarse cremas que contengan dicha sustancia o puede inyectarse. Cuando se inyecta se rellenan las arrugas y surcos. Es una molécula de glucosa de origen natural cuyo objetivo es ligar y absorber las moléculas de agua para aumentar el volumen del rostro. Los rellenos se utilizan para atenuar arrugas y/o pliegues faciales, y mejorar también el aspecto de los labios.

La toxina botulínica (o bótox, su nombre comercial) es una toxina que tiene como objetivo paralizar los músculos temporalmente. Al paralizar la musculatura facial no se realizan movimientos que causan las arrugas, tales como las de alrededor de los ojos o el entrecejo. De ahí que se inyecte en pequeñas dosis allí donde existen arrugas, para eliminarlas o atenuarlas, y prevenir la aparición de nuevas líneas de expresión. No se trata de un material que rellene las arrugas, por lo que no las elimina aportando volumen, sino que actúa en los músculos de la cara y los relaja. Actúa devolviendo tersura y luminosidad, con una expresión natural.